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Tenerife Shipyards ha finalizado los trabajos de reparación realizados en el buque West Polaris, propiedad de la empresa internacional Seadrill. Las reparaciones, que se han completado en el plazo establecido de 50 días, han involucrado a unas 150 personas que han estado trabajando simultáneamente en el buque. Además, de esa cantidad un tercio han supuesto nuevas contrataciones de personal cualificado de las islas.

Los trabajos realizados han sido en su mayor parte la conexión de sensores y válvulas para controlar el paso de fluidos en tanques, instalación de un nuevo trip tank con las pertinentes conexiones, así como la instalación de cableado interior hasta la unidad de control. También se han realizado tareas de mejora de la zona de acomodación, lo que ha permitido duplicar la cantidad de tripulantes a bordo del buque, que zarpará hacia Gabón para cumplir una nueva misión.

Jonathan Rodríguez, superintendente del proyecto, afirma que “ha sido un proyectoespecialmente complejo que nos ha permitido dar lo mejor de nosotros como profesionales. Todo el equipo de Tenerife Shipyards queremos dar las gracias públicamente a Seadrill, que ha confiado en nosotros por octava vez para realizar la reparación de sus naves. No solo supone un reto a nivel profesional para todo el personal implicado, además la realización de estos trabajos en Tenerife ha supuesto un impulso económico importante para la isla, además de la creación de empleo. También hay que reconocer el duro trabajo que todo el personal del astillero ha estado realizando durante los días de duración del proyecto: sin ellos y sin su esfuerzo no habría sido posible realizar los trabajos a tiempo”.

Tenerife Shipyards ha completado este proyecto cumpliendo estrictamente con los plazos de tiempo acordados y manteniendo los estándares de seguridad laboral y calidad medioambiental que caracterizan el trabajo del astillero tinerfeño, según un comunicado de la compañía.