PUERTOS CANARIOS

 

Bolette Dolphin

El buque perforador Bolette Dolphin llegaba el pasado día 16 de abril al Puerto de Las Palmas para someterse a procesos diversos de reparaciones y de mantenimiento y abandonaba de nuevo su línea de atraque en el dique Reina Sofía el pasado sábado, día 28. Tras doce días de estancia en las instalaciones de la empresa de reparaciones navales Astican, este perforador, consignado por Fred Olsen, regresaba de nuevo a su lugar de procedencia: la zona de fondeo del Puerto de Santa Cruz de Tenerife.

El Bolette Dolphin navega bajo bandera de Singapur y es propiedad de la compañía Dolphin Drilling-Singapur. La compañía Rolls-Royce, en cooperación con Astican, se encarga estos días en Las Palmas de reparar y poner a puntos sus hélices. Lo que más ha llamado la atención de ciertos sectores portuarios en Gran Canaria es que el armador ha preferido esperar a que culminen los trabajos en aguas del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, en lugar de hacerlo en la zona de fondeo del Puerto de Las Palmas. El tiempo estimado para que concluyan las tareas de reparación es de un mes y medio y, según fuentes portuarias, el armador ha preferido regresar a Tenerife por el ahorro que le supone fondear en sus aguas al tener que abonar unas tasas considerablemente inferiores a las que se cobran en Las Palmas por fondear.

Este buque perforador fue construido en 2014 en el astillero coreano de Hyundai Heavy Industries, en Ulsan. Tiene 229 metros de eslora por 36 de manga y un calado de 17 metros. Puede alcanzar una velocidad de casi 13 nudos y tiene un registro bruto superior a las 50 mil toneladas. Este barco puede perforar hasta los 12 mil metros de profundidad. Su torre tiene 64 metros de altura y dispone de una grúa para 165 toneladas. Su tripulación está integrada por 210 personas.