Canarias vive un momento crítico en el desarrollo de la industria eólica marina con la constatación del riesgo de desinversión por la pérdida de oportunidad que deriva del retraso normativo necesario para su implementación. Así, al menos, se puso de manifiesto durante el desarrollo de la jornada ‘Pulso a la eólica marina’ organizada por el Clúster Marítimo de Canarias (CMC) en el contexto del Proyecto aliSEAos financiado por la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI).
El secretario del CMC, Guillermo Ramos, explicó que la industria en Canarias se ha venido preparando para abordar con celeridad el despliegue del sector “cuando se produzca el marco normativo necesario”. “Estamos notando la pérdida de oportunidad y el desencanto de los promotores que antes venían con asiduidad a interesarse por la expansión y que han dejado de venir. Eso indica que están destinando sus recursos a otros emplazamientos donde este marco normativo sí ha avanzado”, explicó.
Al evento también asistió el CEO de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), Juan Virgilio Márquez, quien explicó que “la inacción tiene un coste”. “Hay países como Francia, Reino Unido y Noruega que llevan tiempo apostando por el desarrollo de este mercado. El que no esté posicionado al principio, luego, cuando la tecnología sea más masiva, no tendrá hueco desde el punto de vista de la competitividad”, expresó.
“El sector está preparado, lleva años trabajando para estar posicionado, para avanzar en los proyectos, para estudiar los emplazamientos; la cadena de valor se ha preparado también, hay todo un colectivo de proveedores que están perfectamente enfocados para que, cuando esto se lance, ser capaces de construir las soluciones de flotación. Tenemos que aprovechar el momento. Dilatar esto mucho más tendrá consecuencias desde el punto de vista industrial”, advirtió Márquez.
La viceconsejera de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, Julieta Schallenberg, explicó, respecto al retraso sobre la fecha prevista para la publicación de la orden de la subasta, que "se generaron unas expectativas que han hecho que el sector se dinamizara. Teníamos todo el viento a nuestro favor y ahora vemos que esa hoja de ruta no se cumple, por lo que es urgente actuar”, dijo la viceconsejera quien recordó que Canarias, con un territorio limitado, "precisa de la eólica marina para alcanzar los objetivos de descarbonización marcados por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
El consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink, consideró que la situación “no puede seguir prolongándose” porque se está “espantando a los promotores”. Desde que se produjo el ‘apagón’ tenemos la sensación de que han cambiado las prioridades, o se las han apagado las neuronas. Pero estamos en un estado de hibernación inaceptable”, relató. García Brink criticó que se esté produciendo esta contracción “cuando en Gran Canaria hemos tenido un consenso unánime desde el principio”.
Impacto socioeconómico
El evento sirvió para presentar la actualización del informe de impacto socioeconómico de la implantación de las energías renovables marinas en Canarias elaborado por la economista María Dolores Rodríguez Mejías (Aeconomía XXI).
El análisis toma como referencia un despliegue de 500 megavatios (MW) de eólica marina flotante entre 2026 y 2040 y evalúa tres escenarios en función del grado de integración de la cadena de valor en Canarias: 25 %, 50 % y 75%.
En un escenario de baja participación local (25 %), la contribución acumulada al Producto Interior Bruto (PIB) de Canarias se situaría en 4.746,57 millones de euros, con una generación de 2.422 empleos equivalentes al año en la fase de madurez del proyecto, de los cuales alrededor de 1.023 serían empleos estables.
En el escenario intermedio (50 %), considerado viable con la puesta en marcha de actuaciones estratégicas y un mayor grado de implicación del tejido productivo regional, el impacto económico prácticamente se duplica. La aportación al PIB regional alcanzaría los 9.515,31 millones de euros, mientras que el empleo equivalente anual se situaría en 5.343 puestos de trabajo, con aproximadamente 2.211 empleos estables.
El escenario de alta participación local (75 %), de carácter aspiracional y vinculado a una apuesta estratégica a largo plazo, eleva la contribución económica hasta los 14.239,24 millones de euros, con una generación de 8.070 empleos equivalentes al año, de los cuales unos 3.276 corresponderían a empleo estable.
El estudio subraya que estas diferencias no dependen únicamente del volumen de potencia instalada, sino del grado de integración efectiva de actividades industriales, logísticas y de servicios en el territorio, destacando el papel estratégico de los puertos canarios como plataformas de ensamblaje, pre-ensamblaje, logística pesada y base de operaciones y mantenimiento.
En estudios anteriores ya se había considerado que para avanzar hacia estos escenarios la necesidad de inversiones habilitantes en infraestructuras portuarias se cuantificaba de 298 millones de euros, de los cuales 240 millones corresponderían a inversión pública y 58 millones a inversión privada. Estas inversiones no forman parte del coste directo de los parques eólicos marinos, pero se consideran imprescindibles para permitir operaciones logísticas complejas, servicios marítimos especializados y actividades de operación y mantenimiento.
Asimismo, el estudio estima que el desarrollo de la eólica marina podría generar ingresos por tasas portuarias de aproximadamente 25,7 millones de euros, asociados a la ocupación de superficies y a los servicios portuarios vinculados a los proyectos.
El documento advierte de que los resultados deben interpretarse como estimaciones condicionadas, dado que la eólica marina aún no se ha desplegado comercialmente en Canarias. Los escenarios analizados no constituyen previsiones cerradas, sino marcos de referencia, y el impacto final dependerá de la alineación entre planificación energética, política industrial, desarrollo normativo e inversión productiva, así como del fortalecimiento progresivo del tejido empresarial local.
Autoevaluación de capacidades
Durante el evento también se presentó una nueva herramienta de autoevaluación diseñada para medir y fortalecer las capacidades de la cadena de suministro canaria ante el desarrollo de la energía eólica marina. Esta iniciativa, validada por agentes clave del sector y basada en un escenario realista de implantación en Gran Canaria, permite a las empresas analizar su nivel de preparación a través de cuatro bloques estratégicos: perfiles profesionales, maquinaria, certificaciones y experiencia previa.
Los técnicos de proyectos del CMC, Nicola Lombardi y María Maeso, explicaron que mediante el uso de inteligencia artificial y un riguroso sistema de ponderación basado en la criticidad, la herramienta clasifica a las organizaciones en diferentes niveles de madurez —desde observador hasta proveedor líder— y genera informes personalizados con recomendaciones estratégicas, todo ello con el objetivo de detectar brechas de capacidad e impulsar la competitividad industrial del archipiélago en este sector emergente.
A continuación se desarrolló la mesa de debate con la participación de Ángel Fernández (Navantia Seanergies), Raúl Rodríguez (Ghenova), José Luis Henríquez (ASTICAN), Guillermo Ramos (ZAMAKONA Yards) e Ismael Fernández (Bluenewables).
El presidente de la sección APPA Marina (APPA Renovable), Pedro Mayorga, expuso la visión actual desde la perspectiva del tecnólogo, mientras que Dunia Tabraue puso el cierre a la jornada en representación de PROEXCA.


