El Consejo de la Organización Marítima Internacional (OMI) ha aprobado una resolución para reforzar la protección de las principales vías de navegación y garantizar los derechos y libertades de los buques mercantes. La decisión se adoptó durante la 137 sesión de este organismo, celebrada en Londres del 6 al 10 de julio bajo la presidencia del español Víctor Jiménez.
Dicha resolución, promovida por Singapur y copatrocinada por 30 Estados miembros, entre ellos España, reafirma que el tránsito por los estrechos utilizados para la navegación internacional no debe ser amenazado, impedido, denegado ni suspendido. El texto remite al derecho internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS, por sus siglas en inglés), y exige respetar las normas de la OMI.
El Consejo precisó que cualquier medida de los Estados ribereños para regular el tráfico debe ajustarse a las disposiciones de la OMI y al Convenio SOLAS. La resolución reclama cooperación internacional para mantener abiertas, seguras y accesibles estas rutas y proteger la seguridad, la salud y el bienestar de los marinos.
La situación en el estrecho de Ormuz ocupó una parte central de las deliberaciones. El Consejo condenó los ataques contra buques mercantes civiles y reclamó una reducción de las tensiones en Oriente Medio. También sostuvo que los acuerdos entre los Estados ribereños deben garantizar un tránsito no discriminatorio y sin obstáculos por el dispositivo de separación de tráfico reconocido por la OMI desde 1968.
La OMI reafirmó que el paso por Ormuz debe permanecer libre de peajes y otras cargas. Asimismo, encargó al secretario general, Arsenio Domínguez, estudiar opciones para mejorar la seguridad del tráfico y coordinar con los Estados ribereños, otros países y el sector la vuelta a una navegación sin restricciones.

