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La Asociación de Navieros Españoles, ANAVE, considera que las reducciones de tasas portuarias recogidas en el RD ley 15/2020, que se ha publicado hoy, miércoles 22 de abril son claramente insuficientes para paliar la grave situación que están atravesando varias empresas navieras españolas, especialmente aquellas que sirven tráficos regulares de carga rodada y pasajeros con los territorios no peninsulares y con países vecinos, como Marruecos, Italia y Francia.

Aparte de otras medidas aplicables a buques inactivos, la más importante para las empresas navieras de las contenidas en el citado RD Ley es la reducción de un 50% de la tasa del buque para los servicios regulares de carga rodada o pasaje en servicios de transporte marítimo de corta distancia. El problema es el ámbito temporal de esta reducción, que será aplicable: “desde la publicación del presente real decreto-ley y mientras se prolongue el referido estado de alarma”.

A las empresas que sirven tráficos regulares con Baleares, Ceuta y Melilla, mediante los cuales se abastecen diariamente estos territorios de todo tipo de mercancías de primera necesidad, se les impuso, desde el comienzo del estado de alarma, una restricción, primero del 50% y posteriormente del 70% en el transporte de pasajeros, con lo que sus ingresos cayeron a menos de la mitad. Además, debido a la crisis, se ha reducido también la demanda de transporte de carga. Con todo ello, en algunas líneas los ingresos han caído un 70%. Y ello desde el comienzo de la crisis, incluso antes del estado de alarma.

Además, y del mismo modo que el sector turístico y la hostelería en general, la demanda no va a repuntar el día siguiente de terminar el estado de alarma, sino que seguramente se mantendrá en niveles muy bajos (y por tanto, los ingresos de las navieras) durante, probablemente, bastantes semanas o meses. Todo esto ya lo conocía el Gobierno, entre otras cosas porque ANAVE lo había puesto de manifiesto.

Por tanto, estas medidas llegan tarde y son insuficientes. Como mínimo deberían ser aplicables desde el inicio del estado de alarma y prolongarse hasta que la demanda haya repuntado. Solo de esta forma podrán constituir un apoyo de cierta relevancia a las empresas navieras, a los servicios esenciales que abastecen los territorios no peninsulares y al mantenimiento de sus empleos.

Con vistas a preservar estos intereses, se debería reconsiderar al menos el ámbito temporal de estas bonificaciones en las tasas portuarias, prolongándolas en el tiempo todo lo necesario hasta que la demanda se normalice.