Según la sociedad de clasificación Lloyd’s Register (LR), los 85 contratos de nueva construcción de buques metaneros firmados en 2021 suponen un récord y harán crecer sustancialmente la actual flota de 610 unidades. Además, para 2022 se prevé otro récord de pedidos. Solo en enero se han encargado diez nuevos buques para el transporte de gas natural licuado (GNL) elevando la cartera a más de 130 unidades, cerca de un 20% de la capacidad de la flota existente y con los proyectos en marcha, este número podría triplicarse.
A los astilleros tradicionalmente especializados en la construcción de metaneros (Daewoo, Hyundai, Samsung en Corea del Sur y Hudong en China) se han unido recientemente Dalian Shipbuilding y Jiangnan Shipbuilding. Aun así, ninguno de ellos tiene un solo hueco hasta 2025 para un sector que, históricamente, tenía capacidad para construir unas 30 unidades al año. Para LR la escasez de oferta de transporte de GNL es “inevitable”.
Al mismo tiempo, informa Anave, según LR, “es probable que se produzca una escasez de buques que cumplan el indicador de intensidad de carbono (CII) de la organización marítima internacional (OMI) a partir de 2025”. Esto podría limitar aún más la oferta, aumentar los fletes para aquellos buques con mejor clasificación de eficiencia energética y, en última instancia, frenar la descarbonización mundial en el proceso de sustitución del carbón por gas.
Mientras tanto, la Unión Internacional del Gas (International Gas Union, IGU) prevé que el comercio de GNL crezca unos 250 millones de toneladas (Mt) anuales hasta 2030, lo que ejercerá aún más presión sobre el sector de la construcción naval.

