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Las exportaciones por vía marítima de cereal de Rusia y Ucrania se desplomaron un 49% entre enero y agosto de 2025 respecto al mismo periodo del año pasado, según estimaciones del Consejo Marítimo Internacional y del Báltico (BIMCO). Esta fuerte caída responde a una combinación de malas cosechas, restricciones comerciales y el impacto continuado de la guerra.

Según datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), las cosechas de cereales en Rusia y Ucrania cayeron un 12% y un 6% respectivamente el año pasado debido a las malas condiciones meteorológicas. En total, ambos países cosecharon un 10% menos que antes de la guerra. Para contener el impacto en su mercado interno, Rusia redujo en un 63% su cuota de exportación de trigo entre febrero y junio de este año.

En el caso ucraniano, las exportaciones marítimas lograron mantenerse activas a pesar de los ataques rusos al puerto de Odesa registrados en marzo. Sin embargo, en junio expiró el acuerdo comercial libre de aranceles de la UE para las exportaciones agrícolas de Ucrania y el acuerdo revisado excluye ahora el trigo y el maíz, lo que ha limitado las exportaciones.

Según BIMCO, el descenso en los flujos de cereal desde el mar Negro, contribuyó a un descenso estimado del 6% en el comercio marítimo global de grano entre enero y agosto de 2025. El aumento de las exportaciones desde Estados Unidos, Canadá, Australia, Argentina y Rumanía no llegó a compensar la menor carga procedente de Rusia y Ucrania. También ha provocado una menor demanda de buques PanamaxSupramax y Handysize, claves en el transporte de cereal.

Las matrices de transporte de cereal también se han visto afectadas. En lo que va de año un 70% de los embarques desde Rusia y Ucrania han tenido como destino puertos del Mediterráneo, el mar Negro y Oriente Medio, lo que supone 13 puntos porcentuales más que en 2024. En cambio, los envíos hacia África Oriental y Asia se hundieron un 62%.