Agentes de la Policía Nacional han llevado a cabo la mayor aprehensión de cocaína en alta mar, de la historia de este cuerpo policial, con la interceptación de un buque mercante que ocultaba 9.994 kilogramos de cocaína ocultos entre un cargamento de sal. El mercante que transportaba la droga fue abordado en aguas del océano Atlántico por agentes del GEO, que detuvieron a los trece tripulantes e intervinieron un arma de fuego, además del estupefaciente. En la operación han participado la DEA de Estados Unidos, la NCA de Reino Unido, la Policía Federal de Brasil, el CITCO y el MAOC.
La investigación, coordinada y dirigida por la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional y por el Juzgado Central de Instrucción número 4, se inició focalizándose sobre una organización multinacional dedicada, presuntamente, a la exportación de ingentes cantidades de cocaína desde Sudamérica hacia Europa.
Buque al pairo casi 12 horas sin combustible
Tras varias tareas de investigación de la Policía Nacional se pudo ubicar el buque mercante en aguas del océano Atlántico. Tras la activación del mecanismo de colaboración con la Armada, se llevó a cabo el asalto de la embarcación por parte del Grupo Especial de Operaciones -GEO- y se procedió a la detención de las 13 personas que se encontraban a bordo.
La operación presentó grandes complicaciones. Una vez abordada la embarcación fue necesario el apoyo de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima -SASEMAR-, ya que el buque se quedó sin combustible y permaneció al pairo en el agua durante casi 12 horas, por lo que precisó de su remolque hasta el archipiélago canario.

