FIESTAS DEL PINO 2025

 

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El Gobierno de la India ha aprobado destinar un total de 5.400 millones de dólares (M$) para impulsar su industria de construcción naval. El paquete contempla la inversión de 3.000 M$ en subvenciones directas a la construcción de buques y otros 2.400 M$ para mejorar la infraestructura de astilleros. El programa se extenderá hasta 2036, con una posible ampliación hasta 2047, fecha en el que Nueva Delhi aspira a consolidarse como “gran potencia marítima” mientras persigue su objetivo de convertirse en una nación desarrollada.

India se sitúa hoy entre los puestos 20º y 22º del mundo con apenas un 0,06% de cuota de la construcción naval mundial. Gasta entre 70.000 y 75.000 M$ anuales en servicios marítimos extranjeros, mientras solo un 7% de los buques de propiedad india son de construcción nacional. El Ejecutivo del primer ministro Narendra Modi ha presentado la iniciativa como el ‘momento Maruti’ del sector naval, en referencia al salto industrial de la India en automoción en los años ochenta.

El objetivo es escalar posiciones con rapidez: entrar en el top 10 mundial en 2030 y situarse en el top 5 en 2047. Para ello, el plan adopta como referencia la política industrial desplegada por China a comienzos de los 2000. Aquella estrategia impulsó al gigante asiático desde una cuota de un 14% de la construcción naval mundial hasta superar el 70% en la actualidad.

En el lado de la demanda, el plan del Gobierno indio contempla subvenciones del 15% al 25% por buque para hacer más competitivos los pedidos. En el lado de la oferta, incorpora inversión en capacidad e infraestructuras para desarrollar astilleros de primer nivel. El paquete incluye también garantías de crédito respaldadas por el Estado, orientadas a equiparar condiciones de financiación de exportación, un factor clave en la competitividad asiática. Con esta combinación, India busca enviar al mercado una propuesta concreta: precios comparables a los de China y apoyo estatal, sin el riesgo geopolítico asociado al suministro chino.

¿Como afectaría al sector europeo?

Los astilleros en Europa han abandonado en gran medida los segmentos de graneleros, petroleros y portacontenedores, para concentrarse en nichos de mayor complejidad y valor añadido, como cruceros, ferries y buques especializados. Se prevé que el mercado global de construcción naval crecerá de forma moderada: desde unos 160.000-170.000 M$ actuales hasta algo más de 200.000 M$ en 2030. En un mercado de expansión limitada, la entrada de un competidor con apoyo público y vocación exportadora puede intensificar la competencia en precios y presionar los segmentos que aún mantienen algunos constructores europeos.

Si la construcción naval vuelve a tratarse como capacidad estratégica, comparable a sectores como semiconductores o baterías, la consolidación de India como ‘cuarto pilar’ industrial podría forzar a Europa y EE.UU. a aceptar una mayor concentración de capacidad fuera de sus fronteras o verse obligados a sostener políticas industriales de largo recorrido en un mercado cada vez más condicionado por subsidios, financiación pública y consideraciones geopolíticas.