El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha manifestado su profunda preocupación por el actual marco de relaciones entre el Gobierno de Canarias y Marruecos, tras la reciente visita oficial de una delegación encabezada por Fernando Clavijo a Agadir. Morales advierte que, bajo una apariencia de "buena vecindad", se esconde una estrategia estatal marroquí que amenaza directamente la hegemonía del Puerto de La Luz y de Las Palmas en el Atlántico Oriental.
Una competencia "asimétrica" y política
Para el presidente insular, la idea de que los puertos canarios y marroquíes son complementarios —argumento defendido por el Ejecutivo regional— es un error de cálculo histórico. Según Morales, Marruecos no sigue una dinámica de mercado, sino un "modelo de Estado" diseñado para posicionar enclaves como Tánger Med o el emergente Puerto Atlántico de Dajla como plataformas logísticas dominantes, restando centralidad a Gran Canaria.
"No es de recibo que se dialogue con las cartas marcadas y con la espada de Damocles de las exigencias marroquíes sobre nuestras aguas y minerales", afirma Morales, quien exige "total transparencia" sobre los beneficios reales de estos encuentros para la sociedad canaria.
El Puerto de Las Palmas, el principal damnificado
El análisis destaca una brecha en el impacto de esta competencia dentro del archipiélago. Mientras que el Puerto de Santa Cruz de Tenerife mantiene un perfil orientado al tráfico regional y de cruceros —lo que lo protege de la expansión marroquí—, el Puerto de La Luz compite directamente en los sectores que Marruecos desea captar: bunkering, reparaciones navales y transbordo intercontinental.
Morales señala varios factores que sitúan a Las Palmas en desventaja:
* Costes operativos: Marruecos cuenta con costes laborales y regulatorios mucho más bajos.
* Normativa Europea: Mientras los puertos canarios deben cumplir con exigentes normativas ambientales (como el sistema ETS de emisiones), los puertos marroquíes operan al margen de estas cargas, generando una "distorsión competitiva evidente".
* Financiación paradójica: El presidente lamenta que parte del desarrollo portuario marroquí cuente incluso con financiación de entidades vinculadas a la Unión Europea.
El precedente del tomate y la pesca
El líder grancanario ha comparado esta situación con la crisis del sector del tomate, recordando que el Tribunal de Cuentas Europeo admitió recientemente que las ayudas comunitarias no sirvieron para proteger el producto canario frente a las importaciones de Marruecos. "Se dan cuenta muy tarde, después de que lo mataran, al igual que hicieron con la pesca artesanal", sentencia en su escrito.
Llamado a una estrategia de Estado
Morales concluye que la defensa del Puerto de Las Palmas no debe ser vista como una cuestión comercial menor, sino como una prioridad geoestratégica para España y la UE. Advierte que, de no actuar con firmeza, Canarias corre el riesgo de sufrir una "pérdida progresiva de su centralidad estratégica" en un momento en que el control de las rutas marítimas es, más que nunca, una cuestión de poder global.


