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La Administración Trump publicó el 13 de febrero su Maritime Action Plan (MAP), una ‘hoja de ruta’ para revitalizar el sector marítimo y la construcción naval estadounidense. El documento, elaborado bajo las directrices de la orden ejecutiva “Restoring America’s Maritime Dominance”se articula en cuatro pilares: la reconstrucción de la capacidad de los astilleros, la reforma de la formación y del empleo marítimo, la protección de la base industrial y el refuerzo de la seguridad nacional y económica.

Entre las medidas de mayor impacto para el transporte marítimo internacional, el MAP propone establecer una “tasa universal de infraestructuras o seguridad” sobre todos los buques mercantes construidos fuera de EE.UU. que escalen en puertos estadounidenses, calculada en función del peso de la carga importada transportada por ese buque. Además, la tasa se aplicaría independientemente del pabellón, centrándose en el lugar de construcción del buque.

Dicho plan no fija una tarifa definitiva, pero incluye ejemplos para una tasa de un centavo de dólar por kilogramo de carga importada, que daría como resultado una recaudación estimada de 66.000 millones de dólares en diez años; y otra de 25 centavos por kilogramo; con una recaudación de cerca de 1,5 billones en el mismo periodo. Los ingresos se destinarían a un fondo denominado ‘Maritime Security Trust Fund’, destinado a financiar inversiones para mejorar la capacidad de construcción naval, expandir la flota abanderada en los EE.UU. y otras iniciativas de base industrial, además de dotar el MAP con un flujo estable de recursos económicos.

Además de la tasa, el documento plantea la introducción de reservas de carga mediante un ‘Maritime Preference Requirement’, un esquema para exigir que una parte creciente de las importaciones a EE.UU. sea transportada en buques estadounidenses, a medida que se construyan más unidades en el país.

La International Chamber of Shipping (ICS) ha expresado su apoyo al objetivo de reforzar la construcción naval estadounidense, sin embargo, ha advertido que las tasas propuestas podrían tener importantes repercusiones en el comercio. “Estas medidas podrían distorsionar el comercio, aumentar los costes para los consumidores y las empresas estadounidenses, perturbar el flujo fluido del comercio mundial y fomentar medidas de represalia”. European Shipowners | ECSA se ha pronunciado en la misma línea y ha señalado que seguirá de cerca la evolución de las propuestas en coordinación con ICS.

Pueden consultar el texto íntegro del Plan de Acción Marítima de los EE. UU. en inglés en el siguiente enlace.