El Instituto Universitario ECOAQUA, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), a través del grupo Biodiversidad y Conservación (BIOCON), ha participado en una investigación internacional en la que se han analizado 95.809 ejemplares de lapas de 12 especies pertenecientes a tres géneros (Cymbula, Patella y Scutellastra). El objetivo de este estudio, en el que han formado parte universidades, centros de investigación e instituciones de España, Portugal, Sudáfrica y México, ha sido determinar cómo la protección marina, las características del hábitat y los factores locales influyen en la estructura de tamaño de las poblaciones de lapas a escala global.
Sin embargo, los resultados del estudio demuestran que no existe una respuesta única a la protección marina. Aunque en general las lapas son más grandes en zonas protegidas de veda, las diferencias dependen de la especie, del tipo de hábitat y de procesos locales, que resultan ser más determinantes que las diferencias entre regiones. Un hallazgo fundamental que será de gran utilidad para rediseñar en el futuro las estrategias de protección.
El estudio, titulado ‘Factores globales que influyen en la variación del tamaño de las lapas del género Patella y sus implicaciones para la protección marina y los resultados de las medidas de conservación’ (“Global drivers of size variation in patellid limpets and their implications for marine protection and conservation outcomes”), ha sido publicado recientemente en la prestigiosa revista científica de la editorial Elsevier ‘Global Ecology and Conservation (GECCO).
De los once investigadores que han participado en este estudio, dos pertenecen al Instituto Universitario ECOAQUA, de la ULPGC, la doctora Joana Vasconcelos y el profesor Rodrigo Riera, cuya labor ha sido crucial en el análisis de los datos, la coordinación científica y la interpretación de los resultados, contribuyendo de forma clave al desarrollo de la investigación y a la redacción del trabajo científico.
El ámbito geográfico del estudio ha abarcado zonas como Madeira (Portugal), las Islas Canarias (España), el Mediterráneo occidental y el estrecho de Gibraltar (isla de Alborán, Ceuta, La Línea), la costa pacífica de México (Jalisco y Nayarit) y Sudáfrica (biorregiones del sur de Benguela y de Agulhas).
Resultados en Canarias
Según Rodrigo Riera “en Canarias se detectaron reducciones en el tamaño de algunas especies a lo largo del tiempo, asociadas a la presión de explotación”. Los resultados destacan la importancia, asegura, de “adaptar las estrategias de gestión a cada especie y localidad, reforzando la vigilancia y teniendo en cuenta factores como el reclutamiento y las condiciones ambientales”.
Los ecosistemas costeros albergan una gran biodiversidad y proporcionan hábitats esenciales para los organismos marinos. Las lapas son herbívoros intermareales clave que regulan la dinámica de las algas, y su estructura de tallos es muy sensible a la presión de la captura, las características del hábitat y las condiciones ambientales locales, lo que las convierte en indicadores útiles del impacto humano y la eficacia de la gestión.
Para el desarrollo de la investigación, se llevó a cabo una comparación interregional y multioceánica de la longitud de la concha de las lapas para evaluar cómo influyen en las distribuciones de tamaño el estado de protección (prohibida la captura frente a capturada), el tipo de sustrato y la escala espacial.
Además del grupo BIOCON de ECOAQUA, en el estudio han participado el Laboratorio de Biología Marina del Departamento de Zoología de la Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla (España); MARE – Marine and Environmental Sciences Centre / ARNET - Aquatic Research Network, Agência Regional para o Desenvolvimento da Investigação Tecnologia e Inovação (ARDITI), de Madeira (Portugal); la Direção de Serviços de Monitorização, Estudos e Investigação do Mar, Direção Regional do Mar, Lota do Funchal, en Madeira (Portugal); el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México, en Mazatlán, Sinaloa (México); el Departamento de Estudios para el Desarrollo Sustentable de Zonas Costeras, CUCSUS, de la Universidad de Guadalajara, en Jalisco (México); así como el Department of Biological Sciences and Marine Research Institute de la Universidad de Ciudad del Cabo, Rondebosch (Sudáfrica).

