LA NAVIDAD SABE A GRAN CANARIA

 

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El Consejo de Administración de Puertos Canarios ha ratificado la denominación de Muelle de la Esperanza para el dique externo del puerto de Arguineguín, en el municipio de Mogán (Gran Canaria), consolidando oficialmente el nombre con el que este enclave quiere preservar la memoria de uno de los episodios más difíciles vividos por Canarias y poner en valor la solidaridad demostrada por la sociedad canaria.
La decisión da continuidad al acuerdo impulsado por Puertos Canarios y el Gobierno de Canarias para sustituir la denominación con la que el puerto fue conocido durante la crisis migratoria de 2020, cuando el hacinamiento de miles de personas migrantes provocó que fuera identificado públicamente como el "muelle de la vergüenza".
El director gerente de Puertos Canarios, José Gilberto Moreno, ha señalado que "la ratificación de esta denominación supone consolidar un espacio que representa los valores de solidaridad, acogida y humanidad que siempre han caracterizado a Canarias. Queremos que este muelle sea recordado por la capacidad de nuestra tierra para tender la mano a quienes más lo necesitaban".
Asimismo, ha destacado que "el Muelle de la Esperanza es hoy un lugar de memoria y reconocimiento. Con este acuerdo rendimos homenaje a todas las personas e instituciones que trabajaron de manera incansable durante la crisis migratoria y contribuimos a que las futuras generaciones conozcan lo que aquí ocurrió desde una perspectiva de dignidad y esperanza".
Un símbolo de memoria y esperanza
La nueva denominación cobró un especial significado tras la visita realizada el pasado 11 de junio por Su Santidad León XIV, quien se convirtió en el primer pontífice en visitar el archipiélago canario y eligió este enclave para encontrarse con personas migrantes, voluntarios y profesionales que participaron en la atención humanitaria durante la crisis migratoria.

Posteriormente, el Gobierno de Canarias y Puertos Canarios celebraron un acto institucional en el que se descubrió una placa conmemorativa que identifica oficialmente el recinto como Muelle de la Esperanza, así como una cruz elaborada con madera procedente de embarcaciones utilizadas por personas migrantes en su travesía hacia las Islas, bendecida por el Santo Padre como símbolo de acogida y fraternidad.
Este espacio constituye, además, un reconocimiento permanente a la labor desarrollada por organizaciones como Cáritas, Salvamento Marítimo, los cuerpos y fuerzas de seguridad, las administraciones públicas y el conjunto de la sociedad canaria, cuya respuesta fue decisiva para hacer frente a uno de los mayores desafíos humanitarios vividos por el archipiélago en las últimas décadas.