LA NAVIDAD SABE A GRAN CANARIA

 

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Las costas de las Islas Canarias se han cobrado la vida de cinco menores deportistas  en poco más de dos años. Se trata de cuatro futbolistas federados y una prometedora jugadora de baloncesto, cuyas vidas se truncaron prematuramente debido a accidentes en el medio acuático, según el análisis realizado por la Asociación Canarias, 1500 Km de Costa. “Un drama que acentúa el dolor  de tres familias que continúan sin poder despedirse de sus hijos, al no haber sido localizados sus cuerpos en el mar”, destaca Chano Quintana, presidente de la asociación para la prevención de ahogamientos.

El caso más reciente tuvo lugar el pasado martes, 18 de agosto de 2026, con el triste fallecimiento de Jeremías, un futbolista de 14 años. El joven perdió la vida tras verse en apuros por el fuerte oleaje en una zona rocosa de la costa de Mogán, situada entre las playas de Amadores y Puerto Rico, en Gran Canaria.

Este suceso se une a otros dramáticos episodios registrados en las costas del archipiélago: el de Yassine (16 años) y Alejandro (17 años), quienes desaparecieron el 8 de marzo de 2024 tras acudir a pescar a la escarpada zona de El Confital, en Las Palmas de Gran Canaria, donde presuntamente fueron arrastrados mar adentro por un fuerte golpe de mar. Sus cuerpos nunca pudieron ser localizados.

El caso de Arek (15 años), de nacionalidad polaca y futbolista federado en el equipo Stal Stalowa Wola, cuyo rastro se perdió el 22 de febrero de 2025 al ser succionado por una gran ola en el Charco del Viento, en La Guancha (Tenerife), y el de Fabiola Mbulito (12 años), considerada una de las grandes promesas del baloncesto español y jugadora del Spar Gran Canaria, quien falleció ahogada el pasado mes de julio en la playa de La Laja (Las Palmas de Gran Canaria), justo después de haber sido convocada para debutar con la selección española femenina sub-12.

Cabe destacar que, lamentablemente y pese a los prolongados esfuerzos de los dispositivos de búsqueda en cada caso, los cuerpos de Yassine, Alejandro y Arek continúan en paradero desconocido.

“Estos sucesos evidencian la enorme fuerza y peligrosidad del mar, recordando la necesidad extrema de precaución en las zonas costeras. El mundo del deporte despide con dolor a Jeremías y Fabiola, y mantiene viva la memoria de Arek, Alejandro y Yassine, con la esperanza de que, algún día, sus familias puedan cerrar su duelo”, declaró Quintana, experto en seguridad acuática.

Charlas de concienciación y compromiso institucional

Precisamente, una de las principales acciones que desarrolla esta asociación desde hace una década es la impartición de charlas de prevención de accidentes acuáticos, donde se explica al alumnado cómo evitar una situación de riesgo en playas y piscinas, y se enseña  protocolos de cómo se ha de actuar ante escenarios de riesgo para llegar indemnes a tierra, incluyendo casos reales que analizan conjuntamente el experto e investigador del ahogamiento.

Estas charlas están auspiciadas por la Viceconsejería de Actividad Física y Deportes  (Consejería de Educación del Gobierno de Canarias); así como la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias; el Cabildo de Gran Canaria; el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria a través de las concejalías de Turismo y Ciudad de Mar.

“Llevamos más de una década impartiendo charlas en todos los niveles educativos, desde Infantil hasta universitario, pero seguimos echando en falta más compromiso por parte de entidades vinculadas al ámbito deportivo y, en este tiempo de vacaciones, de las docenas de campus de verano que se organizan en toda Canarias.

Miles de niños son introducidos en el agua sin haber recibido antes una mínima formación en cultura de la prevención y seguridad acuática”, insistió Quintana.

“Si los incendios se apagan en invierno, el ahogamiento se evita en tierra”, concluyó.

"Si bien es real y patente el creciente esfuerzo de algunas de las administraciones públicas canarias por reducir las cifras de siniestralidad acuática,  la realidad nos supera. No podemos colocar un guardavidas detrás de cada bañista. Debemos educar, formar e informar a la ciudadanía para promover la autorresponsabilidad y reducir así los dramas humanos que genera el ahogamiento.

Más del 50% de los fallecidos en 2026 habían accedido al mar cuando había activada una pre alerta o alerta por fuerte oleaje. Esto nos dice todo", sentencia Quintana.