Odiel Towage, filial de la alemana Fairplay, volverá a solicitar la preceptiva licencia para el servicio de remolque en los puertos de interés general de la provincia de Las Palmas. Así lo ha hecho saber tras expirar el plazo de dos meses concedido para cumplimentar todos los requisitos que exige el nuevo pliego de prescripciones particulares que regula este servicio y que fue aprobado el pasado mes de abril por el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas.
Fairplay anuncia que ya ha seleccionado seis nuevos remolcadores que operan actualmente en puertos de Polonia y Alemania y que irán llegando paulatinamente al Puerto de Las Palmas durante el plazo de tramitación de la nueva licencia. La empresa había pedido a la Autoridad Portuaria un mes más de plazo para poder cumplir con el nuevo pliego, pero este nuevo plazo ha sido denegado. Tampoco ha podido contar la compañía alemana con el tiempo que esperaba tener con la suspensión cautelar del actual pliego, suspensión solicitada ante la Justicia y que no ha recibido el respaldo de los tribunales. Entretanto, se sigue a la espera de la resolución judicial al recurso presentado contra dicho pliego por parte de Odiel Towage y, también, de la Asociación de Consignatarios y Estibadores de Buques de Las Palmas, Asocelpa.
Tras perder la licencia en esta ocasión, lo que impedirá a Fairplay operar con sus remolcadores en los puertos de Las Palmas a partir de mañana, desde la dirección de la empresa se reitera su firme voluntad de volver a ofrecer sus servicios en estos recintos. Este mensaje se ha querido trasladar a las navieras y a los armadores que durante los últimos seis meses han formado parte de su cartera de clientes. La compañía considera que se dispondrá ahora del tiempo suficiente para el desplazamiento de los nuevos remolcadores, para su abanderamiento en España y para la contratación del personal necesario. De momento, tanto su personal como los buques de que disponen en el Puerto de Las Palmas se mantienen en activo dentro del organigrama de la compañía.
Por otra parte, Fairplay ha querido trasladar a la opinión pública canaria, en general, y a la comunidad portuaria, en particular, su convicción de que la entrada de un nuevo operador en el servicio de remolque potencia la competitividad de los puertos canarios en el mercado del tráfico marítimo internacional. Según sus datos, desde que Fairplay desembarcó en Las Palmas se ha registrado un incremento de la demanda de este servicio del 8 por ciento, con la opción para los clientes de seleccionar diferentes ofertas a precios competitivos en libre concurrencia. Fairplay perservera, y lo volverá a intentar tras dos años de vía crucis administrativo.

