Los operarios del servicio de mantenimiento y limpieza de la concejalía de Ciudad de Mar han reforzado estos días los trabajos de retirada de algas en el barrio marinero de San Cristóbal y en las piscinas de la playa de La Laja, donde se ha generado una alta concentración de esta especie marina en la última semana. Este episodio de arribazón de macroalgas está asociado a la fuerza moderada del viento alisio y las corrientes y oleaje en el litoral del Cono Sur de la ciudad en esta época del año.
La acumulación extra de macroalgas ha afectado sobre todo a la playa de La Puntilla y al entorno del popular Castillo de San Cristóbal (Torreón de San Pedro) además de las piscinas naturales de la playa de La Laja. El concejal de Ciudad de Mar, José Eduardo Ramírez, ha explicado que se trata de “una labor intensa, ya que el trabajo de los operarios de Ciudad de Mar se realiza en su totalidad de manera manual porque las condiciones de estos espacios impiden el uso de maquinaria específica”.
Desde el pasado lunes se han retirado unos 7.000 kilos con el objetivo de evitar que la descomposición de esta materia orgánica afecte a los vecinos del barrio y a los usuarios de las playas. Este fenómeno natural sucede en los dos frentes litorales de Las Palmas de Gran Canaria en épocas de fuertes oleajes y temporales. En invierno en la franja costera norte (zona de Las Canteras y El Confital), asociados a los vientos de noroeste y, con la entrada del verano, por los vientos de componente noreste. El investigador de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Fernando Tuya, ha apuntado que se trata de un fenómeno natural: “la fuerza del mar desprende del fondo marino las algas que llegan a la orilla arrastradas por la corriente. Además, se suma otra componente, el cambio de ciclo de estos organismos debido al aumento de la temperatura del agua desde el pasado mayo”.

