La Federación Canaria de Empresas Portuarias (FEDEPORT) con la colaboración de WTW, Garrigues, la Asociación de Reparaciones Navales (ARN) y ASTICAN, celebró este viernes 23 de enero un desayuno–coloquio para abordar la gestión del riesgo en el sector portuario y la industria auxiliar con expertos del ámbito asegurador, jurídico y empresarial concebida como un espacio de reflexión práctica y diálogo en un contexto marcado por el aumento de la complejidad operativa.
La jornada puso en valor cómo la profesionalización de la gerencia de riesgos no es un gasto, sino una inversión estratégica que contribuye a la continuidad empresarial, la reducción de la siniestralidad y la confianza de clientes, armadores y aseguradoras, en un sector clave para el desarrollo de la economía azul en Canarias.
El encuentro, dirigido el presidente de FEDEPORT, José Juan Socas, contó con la participación de la directora financiera corporativa de ASTICAN, Carmen Bueno; la directora de la línea de negocio Marine & Cargo de WTW, Beatriz García; el director WTW en Canarias, Lorenzo Solana; y la abogada del despacho Garrigues Zulay Rodríguez.
La jornada abordó riesgos reales del sector portuario y de la industria auxiliar desde un enfoque cercano, útil y aplicado a la toma de decisiones empresariales, poniendo el foco en la prevención, la correcta transferencia del riesgo y la necesidad de revisar periódicamente las coberturas.
Elemento clave
En la primera parte del coloquio, Carmen Bueno subrayó la importancia de que las empresas adopten un papel activo como aseguradas, integrando la gestión del riesgo como un elemento clave para la tranquilidad operativa. “Las pólizas deben reflejar la realidad de la operativa diaria, y eso exige revisiones periódicas tanto de las coberturas como de los procesos internos”, señaló.
Desde la perspectiva del bróker, Beatriz García y Lorenzo Solana insistieron en el papel del mediador como asesor estratégico, cuya función va más allá de la contratación del seguro. “Conocer en profundidad la operativa del cliente, identificar sus riesgos reales y trasladarlos correctamente a la aseguradora es fundamental para que las pólizas funcionen cuando realmente se necesitan”, indicaron. Ambos destacaron además la importancia de entender el seguro como un “contrato vivo”, que debe adaptarse a los cambios normativos, jurisprudenciales y económicos.
Por su parte, Zulay Rodríguez abordó el acompañamiento jurídico en la gestión del riesgo, poniendo el acento en la revisión de pólizas, la detección de lagunas contractuales y la correcta plasmación por escrito de los acuerdos alcanzados. “Muchos conflictos no surgen por falta de seguro, sino por expectativas que no quedan reflejadas de forma clara en el contrato y que solo afloran cuando ocurre un siniestro”, explicó.
Uno de los puntos más relevantes del debate fue el incremento del impacto económico de los siniestros. Los expertos alertaron de que pólizas antiguas con sublímites obsoletos pueden resultar claramente insuficientes ante indemnizaciones que hoy superan con facilidad los 600.000 euros por víctima, lo que supone un riesgo económico, jurídico y reputacional para las empresas.
A continuación, el encuentro se centró en la necesidad de que la industria auxiliar cuente con coberturas sólidas y adecuadas al riesgo real que asume. Desde ASTICAN se destacó el esfuerzo de los astilleros por elevar el nivel de exigencia en materia de seguros, no solo para proteger su propia actividad, sino también para garantizar la estabilidad de toda la cadena de valor. En este sentido, se recordó que el hecho de que el astillero cuente con seguro no elimina la responsabilidad de la empresa auxiliar, especialmente ante posibles acciones de repetición.


