LA NAVIDAD SABE A GRAN CANARIA

 

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Las piscinas (particulares y de establecimientos) junto con los espacios naturales de agua dulce, constituyen la mayor trampa mortal para un menor de edad que pierde la vida ahogado. Así se desprende del estudio elaborado por la asociación para la prevención de ahogamientos `Canarias, 1500 Km de Costa´, que ha tomado como base los casos registrados en España en lo que va de 2026 (hasta el 24 de septiembre), con el trágico resultado de 30 menores fallecidos.

En España fallecen cada año por ahogamiento una media de 50 menores de edad (Fuente: Ahogamiento.com y RFESS), cifra muy similar a la registrada en el ámbito de los accidentes de tráfico, según datos extraídos de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Las piscinas, trampa mortal

Del total de muertes de niños por sumersión (30), 17 de estos episodios se registraron en piscinas (56,6%). En cuanto a los espacios naturales, el entorno acuático fatal ocurrió en ríos, con 6 casos (20%), y en playas y costa marítima, con 5 casos (16,6%). El resto de la estadística se completa con un fallecimiento registrado en un canal de agua y otro en una bañera doméstica.

Del total de casos analizados en piscinas (17), 9 menores perdieron la vida en instalaciones particulares y domésticas (53% de los ahogamientos en piscina y 30% del total), incluyendo fincas, casas de campo, urbanizaciones, chalets, viviendas vacacionales, así como en piscinas hinchables y desmontables.

A estos se suman 6 menores ahogados en piscinas de establecimientos turísticos (hoteles y complejos), 1 menor en una piscina deportiva o municipal, y otro en una piscina de titularidad no especificada.

De los casos examinados, la primera infancia (de 1 a 4 años) agrupa a la mitad de las víctimas, sumando 15 menores. Entre ellos se cuentan 3 bebés de hasta 23 meses (uno de 12 meses, uno de 19 meses y otro de 1 año), 3 menores de 2 años, 5 menores de 3 años y 4 menores de 4 años.

El resto de fallecidos abarca hasta la adolescencia, contabilizando víctimas de 5 años (2 menores), 6 años (2), 7 años (1), 10 años (1), 11 años (3), 12 años (2), 13 años (1), 14 años (2) y 16 años (1).

Canarias y Cataluña, a la cabeza en mortalidad infantil por sumersión

Por ubicación, son las comunidades de Canarias y Cataluña las que más fallecimientos han registrado en 2026.

Canarias con 8 decesos: Lanzarote: 4, Gran Canaria: 2, Tenerife: 1, Fuerteventura: 1)

Cataluña con 6 muertes: Tarragona: 2, Barcelona: 2, Lleida: 1, Calella-Maresme: 1 menores fallecidos, respectivamente.

Les siguen de cerca Andalucía y Castilla y León, con 4 víctimas mortales cada una. Las estadísticas se completan con Extremadura (2), Navarra (2), Comunidad Valenciana (2), Galicia (1) e Islas Baleares (1).

 

Verano trágico en horario de tarde

El análisis muestra, asimismo, que el periodo estival concentra el 76,6% de las tragedias: 10 menores fallecieron en el mes de junio y 13 en el mes de julio.

El resto de los sucesos se distribuyeron entre marzo (1), abril (1), mayo (1), agosto (2) y septiembre (2).

En cuanto a las horas más críticas para que un niño o niña sufra un episodio de ahogamiento, la franja de la tarde (entre las 15:00 y las 20:00 horas) aglutina la mayor siniestralidad del día, con 15 menores fallecidos (50%).

Al mediodía y primera hora de la tarde (12:00 - 15:00) perdieron la vida 4 niños, mientras que en la franja de la mañana (08:00 - 12:00) se produjeron 3 casos. Durante la noche y madrugada, a partir de las 21:00 horas, se notificaron 3 fallecimientos, quedando 5 casos sin hora especificada en los informes.

Respecto a la nacionalidad de los afectados, en 19 casos no se menciona (presumiéndose española o residentes plenamente establecidos). En los 11 casos donde sí se detalla el origen, la distribución es: marroquí (3), británica (2), origen ghanés (2), francesa (1), danesa (1), asiática (1) y origen extranjero sin especificar (1).

El ahogamiento de un niño: rápido y silencioso

Para Sebastián Quintana, experto divulgador en prvención de ahogamientos y presidente de Canarias, 1500 Km de Costa, “Los adultos han de tener muy presente que el ahogamiento, por lo general, es un episodio rápido y silencioso, y sobre todo cuando la víctima es un menor de edad, en contra de lo que la filmografía nos ha vendido con la escena de aspavientos y gritos de un bañista en apuros”.

Quintana añade que “en nueve de cada diez episodios de sumersión analizados, en que la víctima es menor de edad, se ha detectado una falta de supervisión y vigilancia por parte de los adultos a su cargo, incluso ausencia física del escenario de los tutores”.

Un bebé de 12 meses puede perder la vida en apenas 27 segundos, mientras que un niñ@ de entre 4-7 años, puede fallecer en menos de 3 minutos. “Por tanto, la distracción de unos pocos segundos puede acabar con final trágico”.

“Una distracción que, en la mayoría de casos, viene generada por la utilización de móviles y aplicaciones de las madres y padres en los momentos en que su hija o hijo interactúa en espacios acuáticos. Veinte segundos en el whatsapp, pueden ser desembocar en un accidente de graves consecuencias o, lo peor, en desenlace fatal”, subraya el divulgador.

¿La piscina de mi casa, es segura?

Si posees una piscina de obra en casa, es fundamental cercarla con una valla o similar de, al menos, 1.20 metros de altura y a la cual no puedan trepar los niños. Habilitar una puerta de acceso al agua con auto cierre y con pestillo automático.

Ojo con los protectores de piscina de tela, plástico o de otro material con débil sujeción y baja capacidad para soportar peso. Muchas veces se han convertido en auténticas trampas que dejan al niño envuelto y atrapado entre el material y bajo el agua, cuando lo pisa producto de su innata curiosidad.

Mucho cuidado también con las piscinas portátiles. Se recomienda taparla con un protector sólido que evite su fácil apertura o deslizamiento.

Con las piscinas hinchables, instamos a vaciarlas una vez se haya acabado la hora del baño. Dejarla al aire libre las 24 horas del día, sin protección, representa un riesgo permanente.

El niño, un `ahogado invisible´

Desde ‘Canarias, 1500 Km de Costa´ insistimos en el fenómeno cada vez más común en accidentes acuáticos con final trágico, sobre todo los protagonizados por menores de edad y las piscinas como escenario: el síndrome del ‘ahogado invisible’.

Este término, acuñado por el presidente de Canarias, 1500 Km de Costa, describe una situación en la que “el menor afectado se ahoga en un entorno acuático, casi siempre en instalaciones acuáticas, con más bañistas a su alrededor, que incluso lo miran, bajo la creencia de que está jugando o buceando, pero en realidad está sufriendo un episodio de sumersión quedando inconsciente y posteriormente, perdiendo la vida”.

“Por ello, es fundamental aprender a leer el lenguaje corporal del niño que se ahoga y diferenciarlo del que bucea a modo de diversión y actuar inmediatamente sacándole la boca y nariz al aire para que pueda respirar”, detalla Quintana.

Calculamos que un 30% de los menores que han vivido  un episodio de sumersión en piscinas, están bajo este escenario.