Los regímenes de supervisión por el Estado rector del puerto que realizan inspecciones a bordo de los buques para vigilar y hacer cumplir los reglamentos internacionales han puesto de relieve su compromiso de garantizar que el transporte marítimo siga funcionando de manera segura, protegida y eficiente durante la pandemia de coronavirus, respetando al mismo tiempo la importante labor de la gente de mar como trabajadores clave y protegiendo el medio ambiente.
Los representantes de los diez regímenes de supervisión por el Estado rector del puerto que abarcan los océanos del mundo se reunieron el miércoles (8 de abril) mediante videoconferencia convocada por la Organización Marítima Internacional (OMI).
Los regímenes de supervisión por el Estado rector del puerto informaron de que, si bien el número de inspecciones físicas a bordo de los buques se ha reducido considerablemente, a fin de proteger tanto a los funcionarios como a la gente de mar, los regímenes siguen trabajando para centrarse en los buques de alto riesgo que pueden ser deficientes.
El Secretario General de la OMI, Kitack Lim, reiteró su mensaje de que el sector marítimo sigue siendo una arteria vital para la economía mundial y destacó la necesidad de que todos los interesados colaboren para abordar las cuestiones prácticas causadas por esta situación mundial sin precedentes. Acogió con beneplácito el espíritu de cooperación, colaboración y solidaridad que prevalece en estos tiempos difíciles, en los que el transporte marítimo es más importante que nunca en la cadena de suministro mundial.

