Malta ha activado un plan de emergencia ante la posibilidad de que el metanero ruso Arctic Metagaz, a la deriva y sin tripulación tras resultar atacado por un misil o un dron, pueda llegar a sus aguas territoriales en los próximos días. Aunque los primeros informes procedentes de Libia sugerían que el buque se había hundido tras el ataque, las autoridades maltesas confirmaron posteriormente que seguía a flote y a la deriva a unas 50 millas náuticas de su costa.
El Arctic Metagaz, con un arqueo bruto de 93.844 GT, construido en 2003 y abanderado en Rusia, resultó atacado el 3 de marzo en aguas internacionales al sureste de Malta. El ataque provocó la explosión de al menos uno de sus cuatro tanques de gas natural licuado (GNL) y su posterior incendio. El buque, que ya ha sido declarado ‘pérdida total’, transportaba 140.000 metros cúbicos de GNL y entre 700 y 900 toneladas de gasóleo, lo que aumenta la preocupación por el posible impacto medioambiental si la situación se agrava.
Fuentes cercanas indican que Transport Malta (un organismo dependiente del Ministerio de Transporte, Infraestructuras y Obras Púbicas del Gobierno de Malta) ha contratado a una empresa internacional de salvamento para elaborar un plan de intervención destinado a proteger los intereses de Malta en caso de que la situación empeore. Se han puesto remolcadores en estado de alerta, mientras que las Fuerzas Armadas de Malta han llevado a cabo vuelos de vigilancia regulares sobre el buque para controlar sus movimientos.

